Betauno

ANTIHIPERTENSIVO


Indicaciones

INDICACIONES:

Tratamiento de:

  • Hipertensión arterial.
  • Cardiopatía isquémica.

CONTRAINDICACIONES:

  • Insuficiencia cardiaca descompensada (aunque puede administrarse una vez controlado el cuadro de descompensación).
  • Infarto de miocardio reciente.
  • Hipotensión acusada.
  • Shock.
  • Bloqueo cardiaco de segundo y tercer grado.
  • Bradicardia de menos de 50 latidos/minuto.
  • Embarazo, especialmente en el tercer trimestre y durante el periodo de lactancia, bisoprolol, por el momento, sólo debe emplearse tras un análisis riguroso de la indicación, aunque experimentalmente se ha demostrado que el paso a través de la placenta y la eliminación por la leche es escaso.
  • No existe experiencia pediátrica con bisoprolol, por lo tanto no se recomienda su uso en niños.
  • En caso de feocromocitoma, bisoprolol debe administrarse siempre después de bloqueo alfa.
  • Estadios avanzados de trastornos del riego sanguíneo periférico.


Presentaciones

Betauno 2.5


Bisoprolol fumarato

Betauno 5


Bisoprolol fumarato

Betauno 10


Bisoprolol fumarato


BETAUNO es un bisoprolol, antagonista muy selectivo de los receptores adrenérgicos beta 1, desprovisto de actividad simpaticomimética intrínseca y de acción estabilizadora de membrana. Es compatible con diuréticos y otros fármacos hipotensores.

Sus principales características farmacocinéticas son:

  • Absorción rápida y prácticamente completa.
  • La sustancia inmodificada posee un prolongado periodo de vida media de eliminación.
  • Depuración hepática y renal equilibrada.

POSOLOGIA

Las capletas de BETAUNO deben ingerirse enteros (sin masticarlos), por la mañana, (antes, durante o después del desayuno), con un poco de líquido. Adultos: Hipertensión arterial y angina de pecho: La dosis usual es de 10 mg 1 vez al día. En algunos pacientes puede resultar suficiente una dosis de 2.5 ó 5 mg 1 vez al día. La dosis máxima recomendada es de 20 mg al día. Insuficiencia cardíaca: Se recomienda su utilización en pacientes con insuficiencia cardíaca crónica estable que no hayan presentado descompensación aguda en las últimas 6 semanas y que no hayan requerido cambios en el tratamiento de base en las últimas 2 semanas. Estos pacientes deben estar en tratamiento con dosis óptimas de inhibidores de la ECA (u otros vasodilatadores en caso de intolerancia a los IECAs), diuréticos y, eventualmente, digitálicos. El tratamiento con BETAUNO debe iniciarse con dosis mínimas, incrementándolas gradualmente, de acuerdo con el siguiente esquema: 1.25 mg 1 vez al día durante 1 semana, en caso de buena tolerancia aumentar la dosis a: 2.5mg 1 vez al día durante otra semana, en caso de buena tolerancia aumentar la dosis a: 3.75 mg 1 vez al día durante otra semana, en caso de buena tolerancia aumentar la dosis a: 5 mg 1 vez al día durante 4 semanas, en caso de buena tolerancia aumentar la dosis a: 7.5 mg 1 vez al día durante 4 semanas, en caso de buena tolerancia aumentar la dosis a: 10 mg 1 vez al día para el tratamiento de mantenimiento. La dosis máxima recomendada es 10 mg 1 vez al día y debería alcanzarse en un plazo no menor a las 12 semanas. Luego de la administración de la primera dosis de 1.25 mg, el paciente debe ser observado durante un período de 4 horas aproximadamente, controlando en modo particular la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la aparición de signos de empeoramiento de la insuficiencia cardíaca o de trastornos de la conducción. La aparición de reacciones adversas (bradicardia sintomática, hipotensión, empeoramiento de la insuficiencia cardíaca) puede impedir el empleo de la dosis máxima recomendada. De ser necesario, la dosis máxima alcanzada debería ser disminuida de manera escalonada. El tratamiento puede interrumpirse en caso necesario y reiniciarse cuando se considere oportuno.

ADVERTENCIA:

Se informa a los deportistas que este medicamento contiene un componente que puede establecer un resultado analítico de control del dopaje como positivo.

PRECAUCIONES:

Por ser un betabloqueante cardioselectivo, puede emplearse con precaución en pacientes con enfermedades crónicas obstructivas de las vías respiratorias. Hay que tener presente, además, que en pacientes asmáticos puede provocar un aumento de la resistencia de las vías aéreas. En caso de producirse broncoespasmos pueden utilizarse broncodilatadores beta-miméticos, como salbutamol o isoprenalina. En pacientes diabéticos se tendrá presente que los betabloqueantes pueden enmascarar la taquicardia, uno de los primeros síntomas de hipoglucemia. Debe actuarse con precaución en los diabéticos con niveles glucémicos muy variables, en caso de ayuno prolongado y en pacientes con acidosis. Por la misma razón, podría enmascarar los primeros síntomas de hipertiroidismo. En pacientes con trastornos de la función hepática o renal, de grado leve o moderado, no es necesario ajustar la dosis. Solamente en pacientes con fallo renal grave (aclaramiento de creatinina inferior a 20 ml/minuto) se dosificará de forma individual en función del efecto. Ello también es válido para pacientes con disfunción hepática en fase terminal.

En caso de utilización de bisoprolol durante el embarazo y debido a la posibilidad de que en el recién nacido aparezca bradicardia, hipotensión e hipoglucemia, el tratamiento con bisoprolol debe suspenderse 72 horas antes de la fecha calculada de nacimiento. En caso de que esto no fuera posible, los recién nacidos han de controlarse minuciosamente durante las primeras 48-72 horas después del parto.

INTERACCIONES:

El bisoprolol puede intensificar el efecto de otros medicamentos hipotensores administrados al mismo tiempo. En caso de medicación simultánea con reserpina, alfa-metil-dopa, clonidina y guanfacina es posible que se produzca una bradicardia marcada. En caso de tratamiento simultáneo con clonidina, la administración de esta última no debe suspenderse hasta varios días después de retirado el bisoprolol. En la administración simultánea con nifedipino puede aumentarse el efecto hipotensor del bisoprolol. Si hay medicación simultánea con antagonistas del calcio, del tipo verapamil o diltiazem u otros antiarrítmicos, conviene vigilar al paciente cuidadosamente, ya que pueden aparecer hipotensión, bradicardia y otros trastornos del ritmo cardiaco. Por esto durante el tratamiento con bisoprolol debe prescindirse de la administración intravenosa de antagonistas del calcio y antiarrítmicos.

La administración simultánea de bisoprolol y rifampicina puede reducir ligeramente la vida media del bisoprolol. En general no es necesario aumentar la dosis. El empleo simultáneo de bisoprolol e insulina o antidiabéticos orales puede incrementar el efecto de estos últimos. Los síntomas hipoglucémicos (sobre todo la taquicardia) quedan enmascarados o mitigados. Son necesarios controles regulares de la glucemia. Dado que puede quedar afectado el rendimiento cardiaco bajo anestesia, antes de toda intervención quirúrgica debe informarse al anestesista sobre el tratamiento con bisoprolol.

EFECTOS SECUNDARIOS:

Sobre todo al principio del tratamiento es posible que aparezca fatiga, vértigo, cefalea ligera, sudor, trastornos del sueño y distimias depresivas. Estos fenómenos suelen ser leves y por regla general desaparecen entre una y dos semanas después de iniciarse el tratamiento. En casos raros pueden producirse trastornos gastrointestinales (diarrea, estreñimiento, náuseas, dolor abdominal) y reacciones cutáneas (p. ej., rubefacción, prurito). En ocasiones se observa una reducción intensa de la presión sanguínea, un pulso lento o un trastorno de la conducción AV. El tratamiento a veces puede dar lugar a hormigueo y sensación de frío en las extremidades y, raramente, a debilidad muscular, espasmos musculares y secreción lacrimal reducida (a tener en cuenta por los portadores de lentillas). Es posible que se intensifiquen las molestias de pacientes con claudicación intermitente y con enfermedad de Raynaud al principio del tratamiento, y también puede aumentar una insuficiencia cardiaca. En casos raros puede resultar aumentada la resistencia respiratoria (disnea en pacientes propensos a las reacciones broncoespásticas, p.ej., en caso de bronquitis asmatiforme).

En pacientes de edad avanzada con diabetes es posible que empeore la tolerancia a la glucosa. Los signos de un nivel glucémico reducido (p. ej., aumento de la frecuencia cardiaca) pueden quedar encubiertos.


Síntomas

Hipertensión arterial